¿Por qué tanta prisa? Esperanza de vida y educación.

Por Lorenzo Hernández • 13 ene, 2010 • Sección: Enseñanza

pubertad ¿Por qué tanta prisa? Esperanza de vida y educación.

Permitidme divagar sin más intención que reflexionar sobre el tema y plantear algunas preguntas.

Es una realidad que la esperanza de vida de los españoles, y en general de la población de los países desarrollados, ha aumentado unos 50 años en el último siglo. Y también es una realidad que de los 12  a los 18 años se pasa una etapa de la vida llamada pubertad donde las hormonas hacen de las suyas y producen aparición de vello por distintas partes del cuerpo (axilas, cara, genitales…), aparecen los primeros granos, que no salen por lo que estáis pensando (ver ¿por qué salen los granos?), se es más rebelde de lo normal y se producen cambios en la voz y sobre todo en la personalidad. Hoy día se tiende a tener hijos más tarde por varias razones: por economía, por horario laboral, por comodidad, por realizar estudios de grado superior o porque tenemos unos 50 años más que nuestros antepasados para hacer lo mismo que hacían ellos.

Es sabido por todos, por pasar inevitablemente esa etapa, por los que tienen hijos, alumnos o primos de esa edad, que poco les interesa, o nos internaba, la historia de España, quién era Einstein, qué escribió Shakespeare o de que trata el Quijote. A esa edad lo más importante son las amistades, la imagen, el amor, salir de marcha, jugar al fútbol, etc. Siendo esto así me pregunto: ¿ahora que vivimos unos 40 o 50 años extra, no sería adecuado aplazar las enseñanzas especificas algunos años para centrarnos en conocernos a nosotros mismos y educarnos emocional y socialmente? ¿Por qué tanta prisa? La educación en valores aunque actualmente está implíta en el currículum  puede resultar, y resulta, insuficiente para formar a una persona íntegra.

Se dan muchos casos donde los estudiantes no eligen adecuadamente una carrera universitaria o un oficio porque no saben lo que les gusta, y una vez terminados los estudios arrastran una decisión que tomaron cuando tenían 16, 17 o 18 años, en pleno festival de hormonas. ¿Se podría enseñar todo lo que se enseña en secundaria en menos años si los alumnos estuvieran más centrados en los estudios, si tuvieran más claro lo que quieren estudiar o, como se suele decir, “lo que quieren ser de mayores”? ¿Podríamos centrarnos primero en formar personas y ciudadanos antes de formar arquitectos, lingüistas, historiadores o físicos? ¿Deberíamos estructurar desde el principio todo nuestro sistema educativo? ¿Qué ocurrirá cuando vivamos unos 120 años de media? ¿Elegiremos qué queremos ser en la vida también a los 16 años?

Sólo hay un pero, aunque vivamos más, la edad fértil de la mujer sigue siendo la misma . Aún así con el sistema de hoy se acaban unos estudios superiores a los 23 o 24 años (si es una licenciatura). ¿Ocurriría algo si de media tardáramos 3 o 4 años más en terminar los estudios?

Lo que parece claro es que lo que se intenta enseñar en la pubertad no coincide con el tipo de conocimiento o habilidades que se solicitan o necesitan en esa etapa de la vida.

¿Qué opináis?

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2 comentarios »

  1. Es una reflexión muy interesante, va en la linea de Eduard Punset sobre la enseñanza de las emociones. Yo me conformaría con que se enseñara a escuchar, a expresar sus propias ideas de forma amena y a reflexionar sobre las cosas utilizando un método coherente. También se me ocurren otras cosas que se deberían enseñar como saber buscar una información y tener algún método para distinguir lo verdadero de la falso, sabiendo que la verdad se encuentra por aproximaciones y no de forma absoluta. El cerebro aprende aplicando analogías sobre lo que ya sabemos pero una de las consecuencias negativas de esto es que continuamente inventamos falsas analogías. Por ejemplo, vemos una foto de un átomo con un núcleo y electrones dando vueltas alrededor, luego vemos un dibujo del sistema solar e inmediatamente creamos la analogía de que un átomo es un sistema solar en miniatura y lo que debería ser una conjetura se convierte en muchas personas en una verdad irrefutable.

    En definitiva, aprender a aprender y a pensar. Todo esto evidentemente, es difícil hacerlo con las hormonas revueltas, aunque cada caso es diferente.

  2. Estoy conforme con lo que comenta Carlos de cabogata. A finales del 2009 salio en presa la idea de alargar la educación obligatoria hasta los 18 años, algo que realmente me parece exagerado. En mi opinión, antes de inducir a los alumnos en el mundo del conocimiento, tendríamos que enseñarles a ser ciudadanos del mundo (como defiende Punset). Ya que la esperanza de vida es cada vez más alta, tendremos tiempo de aprender y trabajar. Creo la la educación primaria debería basarse en la educación de valores sobre todo y conocimientos básicos del saber (matemáticas, ciencias, lenguaje…); mientras que a partir de la educación secundaria profundizar en en los conocimientos básicos, para que luego cada alumno elija su futura carrera.

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