¡Que viva la ciencia, que viva la poesía!

Por Lorenzo Hernández • 4 ene, 2012 • Sección: Arte y Ciencia

Feliz años 2012 a todos. Este es el primer post de 2012 y qué mejor que empezar el año ensalzando la unión entre todas las ramas del saber, más concretamente entre las artes y las ciencias.

La canción de Drexler “Mi guitarra y Vos”, además de tener un trasfondo romántico, podemos interpretarla como una unión entre todas las ramas del conocimiento. Intentamos dividir el mundo para conocerlo mejor pero nos olvidamos muchas veces que la naturaleza no entiende de disciplinas. Una clasificación típica e histórica, hoy ya superada, es la de ciencia y arte o ciencias y letras.

Definir qué es la ciencia es difícil porque las actividades humanas no tienen rigurosas líneas de separación. El interés de un pintor por la forma humana puede llevarle a la anatomía, su búsqueda por nuevos colores puede interesarle por la química, la música puede exigir el estudio físico del sonido y es difícil decidir cuál es el punto exacto en que la lógica se decanta en matemáticas.

Tendemos a dividir la naturaleza para estudiarla pero esta división sólo debe tener esa finalidad y no otra. Una división clásica es la de arte y ciencia. Podríamos nombrar, a modo de esquema, las diferencias entre estas dos ramas del saber:

  • La ciencia descubre. El arte crea.
  • El comportamiento del científico respecto al universo es pasivo y receptivo. El artista manifiesta una actitud más activa respecto al mundo. Su intención es alterarlo añadiéndole algo. Su obra tiene que ser juzgada por su utilidad o por su valor estético.
  • La ciencia debe ser objetiva. El arte no busca la objetividad.
  • La ciencia busca la verdad. El arte no se plantea la cuestión de su verdad o falsedad.
  • La ciencia debe abandonar sus esquemas cuando se presenta una observación para la cual no tenga un lugar reservado. En el arte una obra puede ser eterna.
  • Un científico trata de definir las cosas. El artista no intenta definir las cosas.
  • El científico no pierde el tiempo en preguntas que no tienen soluciones claras y precisas. Los artistas no se preocupan por las respuestas ya que las respuestas tajantes no existen.

¿Es esta separación tan estricta? Un científico y una artista también tienen cosas en común. La imaginación ha sido siempre signo de distinción de los buenos científicos y artistas pero la experiencia más extraordinaria que el científico y el artista comparten es el momento creativo, realmente, al contrario de lo que indica la tabla anterior, ambos crean (ver Los científicos: crean o descubren).

Pero realmente todo lo que podemos decir de cualquier actividad determinada es que es predominantemente científica o artística. Etimologistas y poetas tratan de palabras: científicamente uno, buscando un conocimiento de sus orígenes, y artísticamente el otro, creando algo con ellas. El mármol es objeto de operaciones diversas por parte del geólogo y del escultor. El examen de documentos y de datos arqueológicos es ciencia, pero escribir historia es arte. La mecánica, es estudio del movimiento y del reposo, es una ciencia; la ingeniaría es una arte basado principalmente en ella. Los artistas del renacimiento italiano estudiaron la geometría de la proporción y de la perspectiva o la disección de cuerpos humanos por Leonardo.

Tenemos claro que la física, la astronomía, la química, la biología o la geología son indiscutiblemente ciencias porque su propósito es obtener conocimiento acerca de la naturaleza y el comportamiento del mundo. Las llamadas ciencias aplicadas, como la ingeniería, la navegación y la medicina, son artes útiles. Su propósito último es la alteración y el dominio del ambiente del ser humano. Pero las ciencias puras y las aplicadas están relacionadas tan íntimamente que tienen que ser consideradas juntas. La ciencia aplicada se basa en el conocimiento conseguido por la ciencia pura, mientras ésta, a su vez, progresa gracias a las soluciones técnicas de la ciencia aplicada.

Por otro lado, las ciencias se apoyan necesariamente en las matemáticas. Ciencia y matemáticas han crecido siempre en compañía, y cada una de ellas ha promovido el desarrollo de la otra. La preexistencia de un método matemático viable ha acelerado muchas veces el progreso científico, mientras que la preexistencia de un problema científico has suscitado otras veces la invención de métodos matemáticos apropiados para tratarlos. Pero las matemáticas son independientes de la naturaleza y de las ciencias, ¿no tienen algunas de las características de las artes puras?

Fuentes:

Historia y Filosofía de la Ciencia de L.W.H. Hull. Crítica. 2011.

Alan P. Lightman. El físico como novelista. Revista Eureka sobre enseñanza y divulgación de las ciencias, ISSN 1697-011X, Vol. 2, Nº. 2, 2005 , págs. 155-162

pixel ¡Que viva la ciencia, que viva la poesía!

Etiquetado con:

2 comentarios »

  1. Feliz año Lorenzo.
    Que el 2012 te traiga mucha más ciencia y por qué no, más poesía.

  2. Feliz año walkiria.

    Aparte del fin del calendario maya el 21 de diciembre de 2012, no sé qué me (nos) deparará este año.

    Suele decir Punset, citando a un amigo científico (de tantos que tiene), que no ocurre el 99 % de las cosas que crees que van a ocurrir. Y cada día estoy más de acuerdo. La vida es impredecible y el futuro incierto. Supongo que no te descubro nada nuevo.

    Tu comentario es un regalo de reyes inesperado y espero que no sea el único de 2012. Igual que las walkirias servían a Odín, espero que tú “sirvas” a cienciaonline con tu sabiduría.

    Feliz año 2012 y espero leerte pronto.

Escribe un comentario