La respuesta inmediata suele ser “con la lengua”. Realmente, el que saborea es el cerebro pero, ¿cómo comprobarlo de un modo sencillo?

Nos podemos acercar a esta idea con varias experiencias sencillas. Casi todo lo que consideramos sabor (un 95%) lo detectamos con el olfato. Con este sentido podemos traducir la señal química que se desprende de los alimentos a una señal nerviosa que llega directamente al cerebro. Olemos gracias a la presencia y funcionamiento de tres elementos:

1) los compuestos químicos liberados al ambiente;

2) los receptores olfativos que se encuentran en la parte superior de la cavidad nasal y

3) el cerebro, que se encarga de analizar e interpretar la información olfativa.

¿Podemos saborear sin olor? Se puede comprobar fácilmente no respirando cuando tragamos un alimento o bebida. ¿Cómo podemos demostrar que es el cerebro realmente el que huele? Pues muy fácil, no hay más que meternos en la boca, por ejemplo, una fruta y oler otra fruta diferente, sin saber a priori que frutas son. Veremos como nos es más difícil detectar de qué fruta se trata.

Fuente: ¿Con qué saboreamos?


Sin comentarios a “¿Con qué saboreamos?”  

  1. No hay comentarios

Deja una respuesta



Comparte este artículo

 
Cerrar
Enviar por Correo