El tamaño aparente de la Luna

Por • 8 Feb, 2007 • Sección: Ciencia cotidiana, Libros, Preguntas con Respuesta

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Realmente curioso lo que leí en el libro: “Lo que Einstein le contó a su barbero” (2003) de Robert L. Wolke, profesor emérito de química de la Universidad de Pittsburg (EE.UU.):

“Prácticamente, todo el mundo ha notado esta rareza en un momento u otro. Cuando la Luna está baja, cerca del horizonte, parece enorme comparada con su apariencia una pocas horas después, cuando está más alta”. “¿Puede creer que en nuestra llamada era del espacio podemos dar saltitos y jugar a la rayuela en la Luna, pero todavía no conocemos la respuesta al rompecabezas de su tamaño aparente?”

El autor se asegura primero que se trata de un asunto de percepción y no físico.

1.- “No es un asunto de física, si lo fuera ya sabríamos lo que ocurre. Aparentemente es una cuestión de percepción humana, y la comprensión de nuestra propia psicología no está tan avanzada como nuestra comprensión del mundo que nos rodea.”

2.- “Estamos seguros de que, según gira alrededor de la Tierra, la Luna no cambia de tamaño. Así que tiene que tratarse de algo relacionado con la forma con la que nuestros ojos y cerebros humanos perciben la Luna. Pero ¿qué?”

Posteriormente nos aconseja que demostremos que la Luna no cambia de tamaño midiéndola con una regla o haciéndole una foto. Veremos que en los dos casos la luna no cambia su tamaño. Después, echa por tierra algunas de las teorías que han sido presentadas y finalmente da una teoría como buena:

“mire al cielo. Si no supiera lo que es ¿no pensaría que es una enorme cúpula? Los antiguos astrónomos, de hecho, pensaron que literalmente era una cúpula en la cual las estrellas y planetas estaban engarzados como joyas. Pensamos que el cielo es una especie de cúpula achatada. ¿Por qué? Nuestra experiencia siempre nos ha mostrado que los horizontes están lejos, pero no hay nada en nuestra experiencia, ni tampoco pistas visuales, que nos diga que el “techo del cielo” también está lejos. Por lo tanto, cuando la Luna está cerca del horizonte, subconscientemente creemos que está más lejos que cuando está sobre nuestras cabezas. Pero toda nuestra experiencia visual nos dice que las cosas que están más lejos se ven más pequeñas. Así que cuando la Luna se mantiene en el mismo tamaño de siempre, incluso cuando está “lejos” en el horizonte, nuestro cerebro dice: “¡Caramba! Esta Luna debe ser verdaderamente grande». Y ésa es la impresión que obtenemos.”

Esto también pasa con el Sol y las constelaciones.

Mi primo, Francisco Ruiz, me indicó un artículo, en el cual, daba como cierta otra teoría diferente. Se trata de un artículo de Don McCready, profesor emérito de psicología de la Uuniversidad de Wisconsin – Whitewater. Parece que la causa está en nuestro ojo. La versión inicial del artículo fue en 1999 y fue revisado en 2002 y 2004.

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Un comentario »

  1. […] hice fue hacerle una pregunta. La pregunta fue: ¿tenemos una respuesta convincente para explicar el tamaño aparente de la luna? La hice porque según había leído no quedaba clara la cosa. Me dijo que sí, que se lo explicó […]

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