El azul maya: un ejemplo de material híbrido.

Por Lorenzo Hernández • 7 may, 2009 • Sección: Arte y Ciencia
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Imagen de Constantino Reyes Valerio (Wikipedia)

Quizá lo que más llama la atención al observar este hermoso mural, pintado en torno al siglo VIII, es el intenso color azul que presenta el fondo. Esta coloración tan vistosa la proporciona un pigmento conocido por “azul maya”, pues fue muy utilizado por esta civilización en múltiples murales y piezas de cerámica. Se elaboraba mediante extracción del índigo o añil (un colorante orgánico natural) obtenido a partir de ciertas plantas tropicales. Si tenemos en cuenta que los colorantes orgánicos son, en general, moléculas muy sensibles que se alteran fácilmente por acción del calor, la luz o el ataque químico ambiental, el intenso color azul que presenta el mural tras muchos siglos de rigores ambientales parece algo milagroso. ¿Cómo ha conseguido el color mantenerse inalterado con el paso del tiempo? Pues bien, el secreto de los mayas ha permanecido bien guardado hasta que a principios de este siglo la existencia de ciertas técnicas ha permitido saber que tiene este colorante que no tengan otros para presentar unas propiedades tan peculiares.

En realidad, el pigmento conocido como “azul maya” no está únicamente formado por el colorante orgánico (índigo), sino que es un perfecto ejemplo de material híbrido orgánico-inorgánico, pues el colorante se encuentra atrapado en la red de un mineral llamado paligorskita. El compuesto resultante presenta un color azul intenso (proporcionado por el índigo) y a la vez una enorme resistencia al ataque ambiental y una gran estabilidad (aportadas por el mineral). La “síntesis” de un material tan particular fue realizada por los mayas sin ellos saberlo, pues una vez extraído el índigo de las hojas lo sometían a un proceso de lavado para el cual utilizaban aguas arcillosas ricas en paligorskita. Durante este proceso de lavado, el índigo se introducía en huecos de tamaño nanométrico de la red del mineral donde quedaba protegido originando un pigmento al cual los mayas le sacaron un excelente partido. Hoy día, ya en el siglo XXI, uno de los objetivos de la química es precisamente lograr lo que ya consiguieron los mayas en el siglo VIII: el diseño de nuevos productos a nivel atómico y molecular que presenten propiedades nuevas y diferentes a las de los constituyentes. Ahora bien, en la actualidad, esta síntesis de compuestos híbridos ya no es un fruto de la casualidad, sino una consecuencia de los enormes avances realizados en numerosos campos que han abierto las puertas al diseño de materiales a partir del control molecular y supramolecular.

Fuente: Unidad Didáctica Nanociencia y Nanotecnología. Entre la ciencia ficción del presente y la tecnología del futuro. FECYT.

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2 comentarios »

  1. PATETICO ME SIRVIO PARA NADA Q ME IMPORTA EL AZUL DE UN CUADRO

  2. Hola, soy Sandra de Lisboa y les agradeceria mucho si pudieran decirme de que mural pertenece esta figura y los creditos ed la foto, pues la veo a menudo en net, la considero lindissima y todavia no consigo saber ed donde es, muchas gracias, saludos ed Lisboa

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