La educación salva a los hijos de los padres.

Por Lorenzo Hernández • 27 sep, 2011 • Sección: Enseñanza

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“La educación salva a los hijos de los padres”.

Es una frase que Fernando Savater pronunció el pasado 25 de septiembre en el nuevo programa “Pienso, luego existo” de TVE.

Según mi experiencia, muchos alumn@s llegan a los últimos cursos de instituto con convicciones muy arraigadas sobre política, religión, ciencia, ética, moral, etc., y defienden esas convicciones a veces con demasiado entusiasmo (sobre todo las políticas). Es como si a esa edad tan temprana (16, 17, 18 años) fuera demasiado tarde para cambiar de opinión.

La función del profesado no debe ser inculcar ideales al alumnado pero sí debemos hacerles ver que existen formas alternativas de ver el mundo igual de válidas y respetables que la suya, que su punto de vista no es el único ni el verdadero. Luego son ellos los que tienen que elegir con que se identifican más.

Casi todo el peso de la educación debe recaer en la familia, pero se nos olvida que también existen malos padres. Los padres que quieren que su hij@ piense como ellos, que ven mal que su hij@ escoja una manera distinta de vivir de la que ellos le imponen o que tiene ideas políticas distintas.

Los padres que discriminan por sexo, religión o “raza”; los padres que no respetan la opinión del otro; los padres que insultan; etc.  Ahí sí tiene una gran función la escuela para que los adolescentes, que se están formando como personas, crezcan y se eduquen en la tolerancia y en el respeto hacia los demás y sean conscientes de que pueden ser distintos a sus padres si ellos lo desean.

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