Cosas que habría que saber antes de estudiar ciencia: la verdad científica.

Por Lorenzo Hernández • 14 abr, 2013 • Sección: Hablar de Ciencia

Si ningún docente, o el propio alumnado, muestra interés en enseñar algo de filosofía e historia de la ciencia uno puede estudiar la ESO, Bachillerato y una carrera de ciencias (Física, Química, Biología, etc.) sin que el currículum le obligue a cuestionarse cómo avanza la ciencia, qué es una verdad científica, qué es realmente un hecho empírico, si un experimento nos dice algo sobre la teoría y la teoría sobre el experimento, qué es una teoría o una ley científica, que finalidad tiene un modelo científico y si tiene algo que ver con la realidad que intenta representar (ver conferencia “malditos modelos” de Carlos Chordá), si existe o no lo que llaman el método científico…Incluso, puede que haya científicos profesionales que nunca se hayan parado seriamente a preguntárselo porque no lo necesitan para su trabajo científico diario y para publicar sus prestigiosos artículos. La disciplina que estudia estos temas es la filosofía, más concretamente la filosofía de la ciencia.

Uno puede acabar una carrera científica sin haber leído a Alan Chalmers o a Mario Bunge, ni siquiera saber quiénes son.

Pero creo que el reflexionar y el conocer estos temas aporta una perspectiva muy interesante sobre la ciencia que incluso puede ayudar a que uno sea mejor investigador, como afirma Xurxo Mariño, Biólogo y divulgador, en su conferencia “La verdad no es ciencia“. De hecho, en mi opinión, debería de existir en toda carrera científica una asignatura de filosofía de la ciencia y de historia de la ciencia que se está estudiando.  Uno puede acabar una carrera científica sin haber leído a Alan Chalmers o a Mario Bunge, ni siquiera saber quiénes son.

Este tipo de lecturas pueden resultar muy complicadas para niveles menores como Bachillerato o la ESO pero, no obstante, también se puede hablar de filosofía de la ciencia a estos niveles. Quizá, muchas de las cosas que la gente exige y argumenta en contra de la ciencia sea porque tienen una imagen distorsionada de ella, de sus objetivos, su forma de trabajar y sus limitaciones. Por esto, considero que debe ser una tarea fundamental enseñar cómo avanza y cómo se hace la ciencia.

La dificultad está en hacer una materia complicada en algo asequible y no perderse en tecnicismos y largas teorías filosóficas sobre la verdad, la realidad, la percepción o la ciencia.

Hace poco me hice del libro “Cosmovisiones. Una introducción a la Historia y la Filosofía de la Ciencia”, de Richard DeWitt, donde hace una introducción bastante sencilla que creo adecuada para personas que se quieren iniciar en la filosofía de la ciencia (tal como indica el título) y, por lo tanto, muy apropiada para el alumnado de secundaria.

Muchas de las ideas que a continuación expongo están escogidas (y resumidas) de este libro, aunque las entremezclo con otras informaciones y ejemplos.

Esta es la primera entrega de varios post dedicados a la filosofía de la ciencia . En esta primera entrega voy a hablar de la verdad.

LA VERDAD.

Todos tenemos creencias que consideramos verdaderas y otras falsas. Con creencias no me refiero a creencias religiosas sino a creencias como que la Tierra es el centro del Universo o que la naturaleza está compuesta por cuatro elementos fundamentales (Agua, Tierra, Fuego y Aire). Por ejemplo, todo el mundo (casi todo el mundo: Dos matemáticos afirman que la Tierra es el centro del Universo) considera como verdadero que la Tierra gira sobre sí misma y que da vueltas alrededor del Sol mientras que considera falso que la Tierra está estacionaria y que todo gira alrededor de ella. Sin embrago, hasta la época de Copérnico, Thyco Brahe, Kepler y Galileo (entre los siglos XV y XVI) se consideraba como verdadera la creencia de que la Tierra era el centro del Universo y como falsa que la Tierra se moviera. ¿Era su verdad menos verdad que la nuestra? ¿Qué diferencia a una creencia verdadera de una falsa?

608834 Cosas que habría que saber antes de estudiar ciencia: la verdad científica.

Imagen extraída de blogs.ua.es

En este punto, Richard DeWitt, considera importante matizar la pregunta para no enzarzarnos en un sinfín de matices filosóficos que podemos ver en la misma Wikipedia (la verdad). Una cosa es preguntar “¿Cómo sabemos qué afirmaciones y creencias son verdaderas” y otra muy distinta preguntar “¿Qué tienen en común las afirmaciones verdaderas? Es como preguntar “¿Cómo sabemos que un árbol es un roble”? o “¿Qué es lo que hace que un árbol sea un roble”?  Son dos preguntas diferentes. Ahora nos interesa centrarnos en la pregunta “¿Qué es lo que tienen en común las afirmaciones (o las creencias) verdaderas que las hace verdaderas?”. En este punto podemos considerar dos teorías sobre la verdad que engloban a las demás: Teoría de la verdad como correspondencia y teoría de la verdad como coherencia.

Teoría de la verdad como correspondencia.

Según esta teoría, lo que hace verdadera a una creencia verdadera es que dicha creencia se corresponde con la realidad. Y lo que hace falsa a una creencia falsa es que dicha creencia no se corresponde con la realidad. Por ejemplo, si la creencia “La Tierra da vueltas en torno al Sol” es verdadera, lo que la hace verdadera es que, en realidad, la Tierra da efectivamente vueltas en torno al Sol. Es decir, lo que hace que esta creencia sea verdadera es que se corresponde con la forma en que son las cosas en realidad. Asimismo, si la creencia “La Tierra permanece estacionaria mientras el Sol da vueltas a su alrededor” es falsa, lo es porque no se corresponde con la forma en que son las cosas en realidad.

Sin querer, ya estamos complicando las cosas. Hemos introducido un término difícil de definir y precisar: la realidad. La realidad se define de muchas maneras y podemos ver la complejidad del tema mirando otra vez la Wikipedia (la realidad). Por tanto, tendremos que definir qué entendemos por realidad en este contexto.

En este contexto, nos referimos a una realidad que es completamente objetiva, generalmente independiente de nosotros, y que, hablando en general, no depende en absoluto de lo que la gente cree que es la realidad.

Por ejemplo, nuestra realidad es que una mesa puede ser de color verde, pero la realidad “real” es que dicho color verde es la interpretación que hace el cerebro cuando una interacción electromagnética de cierta longitud de onda interacciona con determinadas moléculas de los ojos que envían una señal nerviosa al cerebro que la interpreta como un color. Pero la interacción electromagnética que nos induce el color verde en nuestro cerebro no es de color verde (no es de ningún color), ni aparece ningún pigmento de color verde en una precisa región del cerebro. Además, como podemos comprobar con las ilusiones ópticas o con sencillos experimentos, como oler un alimento y comer otro a la vez, el cerebro se confunde fácilmente.

Así pues, no estamos hablando de nuestra realidad subjetiva filtrada por nuestra percepción como los sonidos, los sabores, los olores o lo colores, sino de una realidad independiente de nosotros. Nuestra percepción de la realidad no es más verdadera ni más falsa que la de un murciélago o una abeja.

Teorías de la verdad como coherencia.

Según estas teorías lo que hace verdad a una creencia es que la creencia es coherente con mis otras creencias.. Por ejemplo, mi creencia de que la Tierra da vueltas alrededor del Sol es coherente con los artículos publicados por expertos en astronomía y con los descubrimientos que se han hecho sobre le Universo hasta le momento.

Esta verdad como coherencia puede ser individual o colectiva. Un verdad individual tan solo tiene que ser coherente con las creencias de ese individuo y, aunque no coincidan con la verdad que defiende la ciencia, se trata de una verdad como coherencia individual. Si se trata de un grupo de personas (diez, veinte o un millón) se trata de una verdad como coherencia grupal.

Algunos problemas de ambas teorías.

La primera teoría, la verdad como correspondencia, parecer ser la definición más lógica de verdad. Al fin y al cabo, ¿qué podría ser más natural que decir que las creencias verdaderas son aquellas que reflejan como son realmente?

El problema está en que podemos saber si dicha representación corresponde con la realidad o no.

Uno de los problemas es que nos topamos con la realidad y la percepción que tenemos de ella. Nuestros sentidos nos proporcionan representaciones de las cosas del mundo exterior y el problema está en saber si esas representaciones coinciden con cómo son las cosas en realidad. El problema está en que podemos saber si dicha representación corresponde con la realidad o no. Veamos un ejemplo para entender esto:

Imagina que te enseñan una fotografía de una manzana. Un forma de comprobar si la fotografía (que es una representación) se corresponde con al realidad es ir a ver la manzana fotografiada con nuestros propios ojos. Así podremos comprobar con que precisión la representación, la fotografía, se corresponde con la cosa representada, la manzana. El problema es que esta comprobación es imposible hacerla con nuestros sentidos. Imagina que estamos delante de dicha manzana y queremos valorar la precisión que tenemos de la representación visual de la manzana. Para ello, tendríamos que comparar nuestra representación visual con la propia manzana. Pero no hay forma de que podamos hacer esto, porque cualquier información que obtengamos de la manzana, podemos tocarla y probarla, estarán filtrada por nuestros sentidos, por lo que serán representaciones de la manzana y no información de cómo es la manzana realmente.

Otro problema es que no tenemos forma de comprobar si nuestra realidad, nuestras experiencias, es una realidad “real” o virtual. Es decir, no podemos saber si estamos dentro de Matrix o no.

No podemos saber con certeza cómo es la realidad y, por tanto, nunca podremos estar seguros de que una creencia sobre el mundo exterior sea verdadera o falsa.[/pullquote]Por estos motivos, aunque percibamos parte de la realidad y podamos concluir que la realidad se parece en algo a eso que percibimos, no podemos saber con certeza cómo es la realidad y, por tanto, nunca podremos estar seguros de que una creencia sobre el mundo exterior sea verdadera o falsa.

Si aceptamos esta verdad individualista caemos en una espiral en que “todo vale”.

Respecto a la segunda teoría, la verdad como coherencia, uno de los problemas es que, en una versión individualista, no es posible distinguir entre verdades “mejores” y “peores”. Por ejemplo, alguien puede tener la creencia de que hay vida extraterrestre que ha visitado la Tierra y otra persona puede pensar que esta creencia es falsa. Pero nadie puede aportar pruebas ni de una cosa o de otra. El que piensa que es falsa pensará que no hay ninguna prueba de que si existe dicha vida extraterrestre hayan llegado a la Tierra, mientras que el que defiende que es verdadera puede encuadrar esta creencia con otras como que han llegado pero no quieren dejarse ver o que a ciertos gobiernos les interesa no desvelar su existencia. El problema fundamental aquí reside en que si aceptamos esta verdad individualista caemos en una espiral en que “todo vale”. Desde le punto de vista científico esta verdad individual y relativa es inadmisible.

En cuanto a la versión grupal existen varios problemas: a) El grupo no contempla que pueda tener una creencia errónea; b) no hay forma de concretar quién cuenta exactamente como miembro del grupo; c) y dentro del grupo, no hay un conjunto compartido de creencias coherentes entre sí.


Pienso, luego existo.

Cogito, ergo sum” es una de las frases más famosas de la filosofía. Fue enunciada por Descartes, aunque no exactamente así, y era una forma de empezar a encontrar cosas en el mundo en las que estuviera totalmente seguro para construir un edificio del conocimiento a partir de unos ladrillos que podamos considerar como verdades absolutas. “Pienso, luego existo” es una de esas verdades absolutas que quería encontrar Descartes. Si pienso, existo como ser pensante, y de esta creencia puedo estar totalmente seguro.

¿En que teoría sobre la verdad se encuadra la verdad científica?

Pues habría que decir que en las dos. Por un lado, es de suponer que gran parte de la investigación científica intenta destripar la realidad tal y como es* pero, al mismo tiempo, los científicos conviven con unas ideas sobre el mundo que tienen que ser coherentes con los conocimientos actuales (el tamaño del universo, la conservación de la energía, la existencia de los átomos…). Podríamos decir que los científicos forman un grupo donde comparten una serie de creencias que tienen que ser coherentes entre sí. Estas verdades van cambiando conforme van surgiendo nuevos paradigmas. Otra cosa es cómo llegan los científicos a estas verdades, que es una las cosas que distingue a la ciencia de otras ramas del conocimiento.

*Desde este punto de vista, una de las funciones de la ciencia es la de extender nuestro conocimiento sobre eso que llamamos “realidad”. A la eterna pregunta “¿es real la imagen que tenemos del mundo?” el filósofo de la ciencia Alan Chalmers expresó así los dos puntos de vista extremos sobre la ciencia:

“…aunque existe un Universo, nuestras teorías acerca de él son modelos, representaciones más o menos arbitrarias, que como mucho pretenden ser herramientas útiles…”

“…existe una realidad ahí fuera de nuestras cabezas y las teorías científicas que construimos son representaciones fieles de esta realidad”.

A modo de esquema:

teorías sobre la verdad2 Cosas que habría que saber antes de estudiar ciencia: la verdad científica.

pixel Cosas que habría que saber antes de estudiar ciencia: la verdad científica.

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7 comentarios »

  1. [...] de tratar el tema de la “verdad científica” vamos a ver un tema muy relacionado con la ciencia: “Los [...]

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  3. Me ha gustado mucho la entrada, ya estoy leyendo el segundo. Sólo he echado en falta en este, pero a lo mejor es tema de otro articulo, hablar del método de falsación.

  4. La falsación la trataré en otro post. Tengo que ir partiendo los temas porque si no salen muy largos.

    Gracias y saludos.

  5. [...] tratar “la verdad científica” y los “hechos científicos” toca abordar un tema muy importante que impregna [...]

  6. [...] post (Cosas que habría que saber antes de estudiar ciencia) he hablado de la verdad científica (I y II), los hechos científicos, las teorías científicas y las leyes científicas. Todos esto es [...]

  7. [...] es científica porque coincida con lo que llamamos “verdad” (ver la verdad científica I y II) sino por el método que se ha seguido para llegar a [...]

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